
En su cuento ‘El Aleph’ Jorge Luis Borges hace esta observación: “Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es”. Y es que Borges nos recuerda que pensamos, hablamos y escribimos sucesivamente, porque estamos inmersos en un tiempo que así lo es. Además, porque el lenguaje y la escritura son progresivos. Esto no quiere decir que toda redacción deba ser cronológica ni seguir un parámetro establecido, mucho menos la periodística. Se sabe que la memoria, el proceso de recordar, no siempre obedece al orden cronológico ni estám sujetos a reglas impuestas.
La composición de la nota informativa tiene sus reglas ortodoxas, y una de ellas -la principal, me parece- es que se invierte el orden de sus componentes y el final de la pequeña historia es su principio. En la novela de aventuras o en el cuento infantil clásico, por ejemplo, el clímax está siempre al final. Sólo en el último momento el Lobo se come a Caperucita. Solo en el último capítulo se revela la identidad del asesino serial. Esa es la manera como la tradición concluye siempre los relatos. Sin embargo, no así con las notas periodísticas informativas, en las que ha de empezarse por revelar el nombre y todos los datos del asesino –o el desenlace de un partido de fútbol o de una sesión en el Congreso- en las primeras líneas.
Para muestra un botón: como recordamos, la magistral novela Pedro Páramo, de Juan Rulfo, finaliza con el asesinato del latifundista a manos de uno de sus hijos. Sólo en la última página, 400 hojas después del inicio, varios días después de haber abireto el libro por primera vez, se llega a la muerte del personaje: “Dio un golpe seco contra la tierra y se fue desmoronando como si fuera un montón de piedras”… Pero si esa historia hubiese sucedido en la realidad, una nota periodística sobre el mismo hecho –elaborada por alguna agencia internacional- sería algo así:
COMALA, 28 de marzo (AP). El latifundista mexicano Pedro Páramo fue asesinado hoy por uno de sus hijos, Abundio Martínez, quien ya se encuentra preso.
Pedro Páramo descansaba a la entrada de su hacienda de la Media Luna cuando Martínez, uno de los hijos que tuvo con diversas mujeres de la región, lo atacó a cuchilladas.
Damiana Cisneros, cocinera del occiso, dijo que Abundio Martínez se había presentado por la mañana para pedir a Páramo una ayuda -necesitaba dinero para enterrar a su esposa que acababa de fallecer-, y que éste se la había negado. Al caer la tarde, y en completo estado de ebriedad, el hijo de la víctima volvió a la hacienda para matarlo.
Qué diferente hubiera sido, ¿no? Es decir, la historia habría tenido que ser redactada dejando de lado toda elaboración estética, todo punto de vista diferente al políticamente correcto, a fin de anteponer las respuestas a las preguntas qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué, para poder establecer el hecho, el sujeto, la forma, el momento, el lugar, y la causa alrededor de ese hecho noticioso. Lo que conocemos como pirámide invertida. Lo que muchos enfrentamos todos los días.
¿VIGENTE? La fórmula tradicional de la pirámide invertida (que más bien es un triángulo equilátero de cabeza) impuesta por los redactores de las primeras agencias noticiosas en el siglo XIX, señalan que el redactor debe ir escribiendo de más a menos, en orden de importancia, ya que podría darse el caso de que el periódico necesite cortar por razones de espacio o publicidad. Además, la subordinación al orden cronológico es inadecuada y confusa para una narración periodística. Eso dicen.
Me explico por qué no estoy de acuerdo con lo que mandan a hacer todos los días. Muchos dicen que la estructura de la noticia está calculada para que el lector se sienta capaz de suspender la lectura de la información antes de que el escrito concluya. O sea, que con sólo leer la entrada y los primeros párrafos, el lector debe quedar suficientemente informado de lo que sucedió. ¿Pero sucede así en la realidad?
Entre los géneros periodísticos, la nota informativa –y el uso de la pirámide invertida- es tal vez el que menos permite el protagonismo del redactor, pues debe hacerse a un lado para ‘procurar la mayor fidelidad a lo que sucedió’. Se escribe en tercera persona, en tiempo pasado o en presente, de manera sucinta y clara, utilizando las palabras más comunes a la gente. Sin epítetos ni adjetivos, respondiendo a las preguntas tradicionales. ¿Es realmente necesario eso hoy en día?
Álex Grijelmo también piensa que no. En su libro ‘El estilo del periodista’ (Editorial Santillana, Madrid, 2001) él siente que la pirámide invertida ya no es imprescindible en nuestro tiempo de computadoras. Si bien es cierto que antes los redactores, por la inseguridad técnica de las transmisiones y por economía de tiempo, tuvieron que imponer esta estructura, hoy en día ya no es tan necesario.
Grijelmo dice que, lluego de casi 150 años de habérsenos propuesto el lead convencional, sacralizado por siempre jamás, aún en las redacciones hay una obediente atadura a su fórmula y por eso muy poco terreno se concede a otras estructuras más enriquecedoras. “Hay tantos tipos de comienzo de la información como clases de esta. Los tipos de encabezamiento únicamente están limitados por la originalidad del autor”, subraya.
Y es que el modo de contar los hechos de mayor a menor importancia, siempre pendientes redactores y editores de que en cualquier momento pueda sacarse la tijera, hace que se releguen otras estructuras jaladoras para el lector: novedosas fórmulas que, aún en un pequeño espacio, pueden combinar los datos sin necesariamente atenerse a un orden de mayor a menor importancia. Orden que, discúlpenme los sabios, solo está sujeto a la percepción del acontecimiento que tuvo quien escribió la nota.
Sí, probablemente sea yo una voz que grita sola en el desierto. Pero es que me resisto –y quizá no tengo otra manera de decirlo- a la diaria interpretación de un acontecimiento. No. Yo quiero lo otro, aunque suene engreído y absurdo. La narración objetiva de lo sucedido recientemente pero contado de forma amena. ¿Crónica, reportaje, informe? Llámenlo como quieran, así solo tenga 600 caracteres disponibles al día. Ser testigo presencial que da fe de lo que ocurre, y que lo hace con su particular forma de expresarse. El sello personal que va firmado bajo mi responsabilidad. Nada de triángulos equiláteros, de fórmulas irrebatibles, de ángulos fijos. Nada de matemáticas, por favor, que para eso nunca he servido.
Por Fabricio Escajadillo del Solar -103

12 comentarios:
Primero, antes de reclamar o exigir escribir de una u otra manera, creo que deberías aprender mucho más y pegarte al estilo del medio donde trabajas.
Segundo, tus notas son muy lentas y nada llamativas al lector, creo que piensas mucho antes de encontrar el inicio.
Tercero, no hay que ser Borges, Vargas o Esther Vargas para que entiendas que la pirámide invertida ya está desfasada y que necesitas atraer a tu lector con una entrada llamativa, 'atrapar' es lo que ahora se necesita.
Es como cuando tu inicias un relato, con qué lo inicias??.
Cuarto, recuerda que recién estás aprendiendo a escribir en medios y si, como dices, te encanta escribir, cada medio, ya sea periódico, tele, radio, internet, blog, etc, tiene su estilo. Tú tienes que pegarte a ellos, no ellos a ti, porque no te están pagando para que impongas tu estilo, te pagan para que sigas el estilo del medio.
En tu nota informativa 1 (a mi parecer):
el titular hubiera sido:
Castañeda llama 'discriminadores' a congresistas
Bajada: Por ley que prohíbe publicidad en obras
Entrada:
"Intrascendente y discriminatoria", así calificó el alcalde de Lima, Luis Castañeda Losio, a la ley que prohíbe a las autoridades ediles poner sus nombres en los carteles que anuncian sus obras.
La mencionada ley, aprobada hace unos días por el Congreso de la República, tiene la finalidad que las autoridades no usen recursos públicos con fines políticos. Sin embargo Castañeda defendió el hecho de colocar el nombre de los alcaldes que realizan obras porque es 'bueno' que la ciudadanía conozca qué autoridades trabajan realmente y cuáles no. (sigues con el texto)
Seguiría corrigiéndote los textos, pero más allá de la corrección, creo que un poco de humildad no te caería nada mal.
Recuerda que los buenos periodistas no se hacen de la noche a la mañana, los buenos periodistas aprenden humildemente y superan a los maestros con trabajo y dedicación, no con reclamos o pataletas de niño malcriado. Solo así demuestras lo poco profesional que eres y lo mucho que te falta para llegar a ser un buen redactor de medios escritos.
El que se pica pierde
Creo que mejor te metes de escritor de revistas, ahí estarás más cómodo y podrás explayarte como quieras. Etiqueta Negra sería una buena alternativa. Sigue reclamando porque igual porque así te resistas, no puedes hacer un reportaje con solo 600 caracteres de espacio. El tiempo te dirá que todo lo que 'lloras' ahora, será lo que acabarás aprendiendo mañana y sino, tons no sirves para periodista. El aprendizaje es largo, la vida corta y la humildad pasajera...Mi querido Fabricio te falta taaaaaaanto, pareces un chibolo que a pesar de que se resiste a escribir de manera impersonal, ya está empezando a conocer el negocio. Ojo, no estamos en la época de Zavalita. Te recomiendo que leas la obra periodística de García Marquez o llevar un taller de redacción periodística con Federico Salazar, te aseguro que tendrás otra visión de lo que quiere o puedes hacer.
Interesante.
El template de tu blog esta feazo. Los temas en cambio esta buenos.
Saludos.
Entiendo las críticas. Discúlpenme, hermanos míos. Prometo que no volveré a escribir más pirámides invertidas.
Fuerza Eliana, yo te apoyo mujer. Fabricio no seas gay. Fuerza por la nueva cofradía de hijos de puta que desplazarán (desplazaremos) a quienes tienen la punta del lápiz casi en el borrador.
Nunca estaré de acuerdo con que el lector deje de leer porque "ya le diste toda la información que necesitaba" en los tres primeros párrafos. No tiene que ver con el "estilo del medio".
Discúlpenme los eruditos, pero creo que si no logramos envolver al lector desde nuestro primer párrafo y si no procuramos cubrir sus necesidades hasta el punto final, nuestra labor ha sido vana.
Sin ninguna figura geométrica, trigonométrica o cualquiercosaétrica al revés o al derecho (al revés o al derecho de quién o de qué?) de por medio.
Felizmente siempre te puedes ir a otro lado a escribir.
Lástima que confundas lo que es un buen texto para un diario con poco espacio con la dictadura de la pirámide invertida. Los que siguen el esquema a ciegas son unos ineptos.
Lo que se busca son textos que impacten, y para ello no solo basta el bonito floro (eso lo hace cualquiera) sino la información.
Si crees que diciendo YO ESTUVE allí eres un periodista "liteario" y antisistema te equivocas. No se trata de decir ESTUVE ALLÍ sino de demostrar que estuviste, de hacerle sentir al lector que pasaste por allí, y eso nada tiene que ver con el YO y la nebulosa.
El figuretismo, sobre todo en el comienzo de los tiempos, solo nos deja gente estrellada contra la realidad.
Y te recuerdo, porque quizás lo has olvidado, que las puertas están bien abiertas. Nadie te ha secuestrado. Seguro existirá un lugar donde serás la estrella, y el floro se impondrá al dato informativo.
Primero, aprende a escribir sin errores ortográficos, porque he encontrado dos o más en tu post.
Segundo, tienes un afán de figuración que no te interesa qué hacer para demostrar que tu estás allí, de verdad se le podría quizás perdonar la pataleta a un chibolo de 16 ó 18 años, pero no a un “joven” ya “maduro” de 27 ó 28 años, se ve que no solo te falta madurar periodísticamente sino como persona también.
Tercero, tus notas periodísticas no me parecen gran cosa y los posts de tu blog me aburren por lo extensivo que eres y tus historias casi trágicas, he leído este por curiosidad de leer tu “famoso” reclamo.
Cuarto, no deberías morder la mano que te dio la oportunidad de trabajar en el diario cuando ni experiencia tenías, los reclamos si tienes se hacen personalmente no a través de un blog. Definitivamente tú eres ese tipo de personas que ha dado dos pasos y cree que ya ha recorrido todo el camino.
Por último si lo tuyo es crear novelas, conviértete en escritor y deja el periodismo que por lo visto no está dentro lo que quieres y te sientes cómodo, así tu jefa le de la oportunidad a otras personas que sí desean ser buenos periodistas no a punta de reclamos sino con esfuerzo, humildad, profesionalismo y claro escribiendo la información de tal manera que capte al lector.
Zapatero a su zapato.
R.P.
Una cosa es continuar con las polìticas de la empresa donde laboras y otra muy diferente pensar como ellos piensan, si eso ocurriera en el mundo real nos convertirìamos en autòmatas y/o monigotes del sistema. Solo quienes se atreven a llos cambios son los que crean precedentes.
Es cierto, como dicen los que te han dado contodo, que tienes mucho que aprender, todos tenemos algo que aprender cada dìa, pero eso no impide que renuncies a tu particular forma de ser y de convertirte en el escritor que quieres ser.
Pareciera que las críticas sobre tu forma de pensamiento vinieran de la misma persona, o en todo caso de algunos que te tiene mucho "cariño" (me atrevería a decir que les gusta tu trabajo)
Las críticas constructutivas son muy buenas y nos ayudan a corregir errores, pero cuando vienen acompañadas de comentarios como los posteados anteriormente, dejan mucho que decir, y pierden su verdadera escencia
Sigue adelante Fabri, tú sabes lo que vales y los que te conocemos, el potecial que tienes
Patadas, puñetes, rasguños, arañazos y demás. Qué bestia para criticar tanto, es tu opinión y punto. La critica de Esther me parece bastante acertada y no tan destructiva como la del resto. Fabricio ¿No les explicaste que este post no es un "reclamo" sino un cojudez de la universidad? se te fueron encima por las huevas. Aunque me he muerto de risa , eso sí.
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